Nestlé le apuesta al valle

Javier Texidó, presidente de la compañía en Colombia
Tradición Centenaria

Nestlé nació hace 150 años y hoy es la compañía líder en el mundo en nutrición, salud y bienestar. Actualmente, sus productos se encuentran en más de 197 países. Después de la fundación de la planta en Bugalagrande, en la primera mitad del siglo XX, adquirió la operación de la fábrica La Rosa (1971) y en 1974 inició la construcción de la planta de precondensación de leche en Florencia, Caquetá.
Desde su planta en Bugalagrande, Nestlé atiende las exportaciones a 10 países. Se destacan los volúmenes despachados a Perú, Chile, Canadá y Estados Unidos. Por las vías del Valle circulan los vehículos cargados de Nescafé, Milo, La Lechera y Crema de Leche Nestlé. Durante 72 de los 150 años de historia de Nestlé, el Valle del Cauca ha sido pieza fundamental de su estrategia de producción y comercialización global. La primera planta de la multinacional se estableció en Bugalagrande en 1944, decisión que se fundamentó en la ubicación geográfica y la disposición de infraestructura para facilitar las operaciones de comercio nacional e internacional. Desde esa planta se realizan exportaciones a 10 países, especialmente a Perú, Estados Unidos, Canadá y Chile. “Algunos de los productos más tradicionales y atractivos de Nestlé se producen y se exportan desde Bugalagrande, entre ellos, Nescafé, Milo, La Lechera y Crema de Leche Nestlé”, señala Javier Texidó, presidente de la compañía en Colombia. El ejecutivo resalta el fortalecimiento que ha vivido el Valle en los últimos años y que lo ubica como una alternativa infaltable para la industria de alimentos. En materia de infraestructura vial, destaca las carreteras y la cercanía al puerto de Buenaventura como facilitadores del comercio. “Igualmente, cada vez encontramos gente más preparada y dispuesta a contribuir a las compañías de la región”, afirma. Dada su ubicación en un municipio pequeño, la multinacional ha emprendido la tarea de desarrollar algunos proveedores locales, básicamente en la línea de servicios, lo cual ha contribuido a la generación de empleo y bienestar en esa región. También ha unido sus esfuerzos con las diferentes administraciones locales para desarrollar iniciativas que garanticen la sostenibilidad del negocio, tanto en términos de desarrollo urbano y de la población, como de las condiciones necesarias para la operación fabril. A pesar de los avances, el directivo señala que existen retos en materia de servicio de acueducto, que es una tarea pendiente y necesaria para la eficiencia productiva. “Pero en suministro de energía, conectividad e internet hemos visto un buen desarrollo”, dice Texidó. En todo caso, la multinacional considera al Valle del Cauca una de las regiones del país con mayor competitividad y crecimiento, por lo que la clasifica como una de las zonas más estratégicas para su operación. Como parte de su compromiso con los proveedores clave, desde 2010 la empresa desarrolla el Plan Nescafé, que arrancó en el Valle del Cauca y en el 2014 se amplió a Risaralda, con el compromiso de entregar a los cultivadores de café plantas resistentes a la roya, renovar cultivos y dar asistencia técnica a caficultores. En el marco de ese programa se han beneficiado 14.160 caficultores, se han entregado 34,8 millones de plantas y se han renovado 5.181 hectáreas en los dos departamentos. Esta iniciativa resalta uno de los pilares clave de la estrategia de crecimiento: la creación de valor compartido. De esa manera se enfocan en generar planes que beneficien a los accionistas, a la cadena de valor y a la sociedad en general. “Nuestros proyectos están destinados a mejorar las condiciones de vida de los productores del campo y a asegurar insumos de gran calidad para la elaboración de nuestros productos”, concluye Javier Texidó.