Oportunidades en bandeja de plata

La producción de carne de cerdo ha crecido vertiginosamente en el Valle del Cauca durante los últimos años, lo que le ha permitido al departamento consolidarse como uno de los principales productores en el ámbito nacional. En el clúster de proteína blanca participan empresas como Cervalle y Alimentos LaCali. Una fuerte inversión en campañas de promoción de consumo, mayores canales de distribución, mejores prácticas de producción y recursos en tecnología lograron cambiar la mala fama que tenía la carne de cerdo entre los colombianos. Prueba de ello es que en los últimos 10 años el volumen de producción creció 2,14 veces. Solo en 2014 aumentó un 7,5% al sumar 277.000 toneladas y se prevé que este año pueda llegar a 310.000 toneladas, según información de la Asociación Nacional de Porcicultores (Asoporcicultores). En el país, los mayores productores de carne de cerdo se encuentran en Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca y Eje Cafetero. Sin embargo, también existen núcleos de producción de importante desarrollo en Meta y Atlántico. En 2014, el consumo per cápita en el ámbito nacional llegó a 7,4 kilogramos. Antioquia lideró el ranking con 23,5 kg, seguido por el Valle del Cauca con 12,33 kg. Pero el potencial de crecimiento es muy grande. Néstor Daza Castañeda, secretario técnico de la Cadena Cárnica Porcina del Ministerio de Agricultura, enfatiza en que el incremento en la demanda es el resultado de un proceso planificado de mejora continua que se ha desarrollado desde varios frentes. “Las condiciones tecnificadas en que se desarrollan los cerdos, con una alimentación balanceada y basada en granos, permiten producir una carne inocua y saludable”, explica. El sector también trabaja en mejoramiento genético y el estatus sanitario, así como en la eliminación y el control de enfermedades, mediante la implementación de procesos de bioseguridad en las granjas porcinas. “Nos hemos focalizado en varios aspectos que buscan incrementar la productividad conservando los mismos costos fijos”, afirma Carlos Maya Calle, presidente de Asoporcicultores. El dirigente gremial también destaca la evolución de los canales de comercialización que ahora llegan al cliente con productos atractivos y de buen precio. Con potencial El Valle del Cauca se ha consolidado como una de las regiones con mayor desarrollo de la industria porcina. Actualmente, representa el 15% de la oferta nacional de carne de cerdo y su producción local ha crecido 20% en los últimos dos años, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura. Las empresas de esta cadena productiva están articuladas en el Cluster de Proteína Blanca, uno de los cinco identificados por la Cámara de Comercio de Cali como dinamizadores de riqueza y prosperidad para la región. Entre enero y septiembre de 2014 (últimas cifras disponibles en el Dane), la producción de carne de cerdo en el Suroccidente del país llegó a 31.651 toneladas, un 2,8% más que el mismo periodo del año anterior. El 90% de esta oferta fue aportada por el Valle del Cauca, que totalizó 28.936 toneladas y creció un 2,8%, según cálculos realizados por el Banco de la República. A pesar de los buenos resultados que el sector ha tenido en los últimos seis años, las empresas porcícolas enfrentan grandes desafíos, algunos de ellos asociados al comercio internacional. Para Daza Castañeda es importante que se entienda que la exportación es un objetivo común y que la mejor manera de alcanzarlo es realizando un trabajo conjunto entre empresas y Estado. En el caso de las empresas, es necesario que sigan focalizando sus esfuerzos en la modernización de sus procesos y en el cumplimiento de los requisitos de los mercados objetivo, pero también en conseguir una mayor eficiencia en la cadena de producción. Por su parte, las autoridades deben trabajar en el cumplimiento de requisitos de admisibilidad tanto en inocuidad como en sanidad, para garantizar a potenciales compradores internacionales que el país se encuentra libre de las principales enfermedades que son obstáculo para el comercio. La competencia Otro aspecto clave es la identificación de mercados potenciales, tema en el que ya han venido trabajando Asoporcicultores y la Cadena Cárnica Porcina, con el acompañamiento del Centro de Aprovechamiento de los Acuerdos Comerciales. Entre los países que tienen como prioritarios se encuentran Corea del Sur, Rusia, China y Japón. En 2013, el principal importador mundial de carne de cerdo fue Japón, con un 18,2% del total. Le siguieron Rusia (13,2%), México (11,5%), China (11%), Corea del Sur (5,9%) y Hong Kong (5,9%), entre otros, según cálculos realizados por la Cámara de Comercio de Cali con información del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés). Por ahora, la oferta que Colombia tiene para exportar está compuesta por productos provenientes del primer grado de transformación de la canal porcina (como cortes primarios y secundarios de carne y vísceras), con valor agregado, relacionados con adecuados sistemas de gestión de procesos para su transformación, corte y empaque bajo estándares de calidad internacional. La competencia internacional no será fácil, pues existen grandes jugadores mundiales como Estados Unidos, que participa con el 32,5% del mercado, seguido por la Unión Europea (UE), con el 31,2%, y Canadá, con el 17,6%. También hay competidores regionales como Chile y México que han crecido en volumen, capacidad logística y que cuentan con ventajas comparativas relacionadas con los costos de producción. Por otra parte, las compras internacionales del país en el renglón de carne de cerdo se incrementaron en un 68,7% frente a 2012, al pasar de 26.818 a 45.244 toneladas. Los principales proveedores fueron Estados Unidos, Canadá y Chile. Y la cifra se podría elevar en los próximos años, si se tiene en cuenta que 2015 será el último año en que apliquen aranceles a las importaciones de productos y subproductos del cerdo procedentes de Estados Unidos y Canadá, de acuerdo con los cronogramas de desgravación establecidos en los tratados de libre comercio (TLC) que Colombia suscribió con estos dos países. Así las cosas, contar con productos más competitivos tanto en calidad como en precio, no solo será clave para que el sector porcícola vallecaucano pueda iniciar su camino exportador, sino también para no perder terreno en el mercado nacional. El camino seguramente traerá obstáculos, pero los resultados obtenidos indican que el sector va por buen camino.