Para conmemorar el mes del Padre, ACCIÓN quiere resaltar el trabajo de algunos empresarios que han involucrado a sus hijos en el día a día de sus pequeñas y medianas compañías. Generaciones que mantienen un legado. El ejemplo de persistencia Haber quebrado a los pocos meses de iniciar un negocio en el que tenía puestas todas sus energías y recursos, fue el gran motivador para que Edgar Tacha hiciera su mayor esfuerzo para levantar de nuevo su empresa y salir adelante. Sebastián, su hijo, siempre fue testigo de la tenacidad y disciplina de su padre. Fue entonces cuando en el año 2009 Carnes Frías La Sultana resurgió y empezó a ganarse un lugar importante en las góndolas de los supermercados de la región. Hoy la empresa genera 49 empleos directos y vende sus 50 referencias en el Valle del Cauca, Eje Cafetero, Chocó, Nariño, Putumayo y Cauca. La persistencia de Egdar ha sido fundamental para mantenerse y para Sebastián es un ejemplo claro a seguir. “Casi siempre he estado vinculado a la empresa, tanto, que cuando inicié la universidad, decidí pasarme a la jornada nocturna para venir a trabajar con mi papá en el día. Mi mayor motivación es el compromiso de seguir adelante con la empresa y seguir trabajando para superar los obstáculos. Además, estoy pendiente de los cambios del entorno para estar preparados, de la logística, los indicadores y el seguimiento a la producción”, dice Sebastián, quien se desempeña como subgerente de La Sultana. “Mi hijo va adquiriendo más responsabilidad cada día con la empresa y sus aportes son muy importantes, con su visión joven está pendiente de aspectos tan relevantes como nuestra imagen corporativa, la presentación de los productos y los procesos tecnológicos. Mi esposa también ha sido fundamental, es una todera y es un apoyo muy importante”, cuenta Edgar, propietario y gerente de la empresa. Para Edgar, lo más importante a la hora de emprender es tener los objetivos claros y ser muy constante. “No importa cuántas adversidades se presenten, lo más importante es luchar por conseguir lo que se busca”. Ambos trabajan para ampliar la cobertura de sus productos y llegar a Bogotá y a la Costa Atlántica, tarea que requiere de una infraestructura y una logística especiales, que tanto padre como hijo siguen empeñados en conseguir. Más información en www.carnesfriaslasultana.com Con los guayos bien puestos El fútbol y la producción de calzado han acompañado siempre a la familia Orozco Gutiérrez. José Antonio, el padre, desde muy joven se dedicó a la industria del calzado, actividad que alternaba con la práctica del fútbol. En ambas, su esposa y sus hijos, fueron sus mejores cómplices. En 1980, y al ver que no encontraba un buen proveedor de guayos para su tienda de artículos deportivos, decidió pasar de los canutillos y los tacones de los zapatos de mujer que fabricaba, a los taches y los cordones de estos zapatos deportivos, dándole vida a una marca que ya tiene reconocimiento nacional: Guayos TonyII. “Mis hijos estaban muy pequeños pero siempre los llevé a la empresa, que en ese momento estaba ubicada en Yumbo, así que desde ahí se familiarizaron con el negocio”, recuerda José Antonio. Luego, con el objetivo de ampliar la empresa y los clientes, se trasladaron a Cali donde el negocio empezó a expandirse con éxito. Juan Carlos, Adolfo y Lizeth, los hijos, desde el bachillerato empezaron a enfocarse en la empresa y en cuál sería su aporte. Los tres, menos el hermano menor que vive fuera del país, han trabajado en Guayos TonyII por varios años, imprimiéndole nuevas estrategias de desarrollo al negocio que con tanto esfuerzo creó su padre. “El ejemplo de perseverancia de mi padre ha sido fundamental. Además, siempre nos inculcó el respeto por los demás y el cumplimiento de las obligaciones con proveedores y empleados”, cuenta Adolfo, Gerente actual, quien añade que José Antonio siempre los ha impulsado a innovar y a mejorar la calidad constantemente. Por su parte, Lizeth cuenta que a veces no es fácil trabajar con la familia, “pero es precisamente el amor el que nos hace trabajar unidos, buscar soluciones y superar cualquier conflicto. Mi madre, Stella Gutiérrez también ha sido un pilar fundamental para la empresa”. José Antonio todos los días va a la empresa y forma parte de las decisiones que se toman. Guayos TonyII se dedica a la producción y comercialización de guayos y otros artículos deportivos. Emplean a 52 personas y actualmente venden sus productos en todos los departamentos del país (entre 40.000 y 50.000 pares de zapatos al año). La nueva generación trabaja para que la empresa que creó su padre se siga posicionando en el mercado nacional y poder llegar a otros países, apoyados en el respaldo de calidad y en el buen nombre de Guayos TonyII. Más información en www.tonyii.co