“Que le pongan salsa”

Aunque su fuerte es el turismo corporativo, los privados y el gobierno quieren que Cali le saque provecho al típico género musical como producto turístico para los colombianos y los extranjeros. El último viernes de cada mes, bajo una carpa de circo, más de mil personas se dejan llevar por la música, la emoción, el ritmo y la fuerza. Los bailarines del espectáculo Delirio llevan a la realidad lo que vivieron en la ficción los protagonistas de Ciudad Delirio, una película que ha marcado un hito en la historia rumbera de la capital vallecaucana. La noche llega a su climax cuando esos hombres y mujeres que hacen magia con sus cuerpos se bajan de la tarima para bailar con los espectadores. Un mundo de sensaciones se queda grabado en la memoria de turistas nacionales y extranjeros. Esos viajes experienciales van más allá de visitar lugares bonitos. Y así lo han entendido los empresarios del turismo en el Valle, por eso trabajan de la mano con el sector público para reforzar un concepto: Cali es la capital de la salsa. Para lograrlo se está integrando la oferta de escuelas de baile y los sitios emblemáticos de rumba a los paquetes turísticos que ofrecen las agencias de viajes. Ese es el caso del Grupo Fiesta Mayorista. Ligia Ospina, gerente general de la compañía, dice que uno de los planes que más se vende es Delirio: Salsa+Circo+Orquesta. Y es que con la descripción que se hace en la página web de la compañía ¿quién no se entusiasma? “Delirio pone en escena el reflejo de una ciudad que no conoce la tristeza y que delira con un ritmo que se mete en la sangre y que proyecta su encanto”, reza parte de su argumentación. Del total de paquetes que comercializa el Grupo Fiesta, Delirio les representa el 70% de sus ventas. Turismo de película Los nuevos planes en los que andan los empresarios del turismo, junto con el sector público son ambiciosos. Quieren sacarle el jugo a la película Ciudad Delirio y la idea es que el próximo año se sume a la oferta un city-tour en el que los visitantes puedan recorrer y vivir los escenarios de la cinta. “No se trata solo de pasar por ahí. La idea es que estén los actores para interactuar, y que puedan visitar las locaciones. Debe ser algo muy especial”, dice Germán Caicedo, consultor en turismo que está detrás de esta propuesta. Se tiene pensado disponer de una sala que proyecte la cinta de manera permanente, para que los turistas la vean y luego protagonicen sus mejores escenas. Pero todo esto tiene un reto enorme: juntar a todos los eslabones de la cadena: hoteles, restaurantes, escuelas de baile, talleres de costura, discotecas y el equipo de producción y actores de la cinta para que avalen la experiencia que se quiere vender. Las reuniones de acercamiento entre los distintos eslabones ya se están llevando a cabo, y se espera que para el próximo año se empiece a concretar el proyecto. Estos planes hacen pensar que la demanda por la salsa como el producto estrella del turismo caleño crecerá. Por eso, la Fundación Delirio acaba de adquirir una carpa gigante que se inaugurará durante la Feria de Cali en las instalaciones del Centro de Eventos Valle del Pacífico y tendrá una capacidad para 1.500 personas. Aunque el propósito es convertir a la capital vallecaucana en el mejor plan de fin de semana la tarea no es sencilla porque las cifras indican que Cali es percibida como una metrópoli para hacer negocios. La ocupación entre semana es de 53% pero los fines de semana baja a 32%, según cálculos de Cotelco Valle. Por eso desde el gremio hotelero, la alcaldía, Acodrés, Anato, y Asonod (Asociación de Negocios Nocturnos) vienen trabajando en la campaña “Cali fin de semana, más allá del cielo”, que pretende convencer a los turistas de negocios para que alarguen su estadía luego de atender sus compromisos laborales. Ocupación hotelera preocupa El mundo ideal en el negocio del turismo sería que la demanda creciera al mismo ritmo que la oferta, pero por estos días la cosa no funciona así en esta capital ni la mayoría de las principales urbes del país. Según cuentas de Cotelco Valle, durante el primer semestre de este año la ocupación disminuyó 0,08%, al pasar de 50,42% en el mismo periodo de 2013 a 50,38%. Un factor podría ser el incremento de la oferta de habitaciones, que creció 12% mientras que la demanda apenas se incrementó en 9%.
Cali ocupa el cuarto lugar en materia de recepción de turistas extranjeros. Durante el primer semestre de este año recibió a 63 mil visitantes.
Pero hay razones para ser optimistas. Las inversiones que se han hecho en nuevos hoteles de cadenas internacionales, hacen pensar que en el corto y mediano plazo la ciudad región tendrá una dinámica económica interesante. Por eso la llegada de Marriott, Sagrada Familia, Cosmos Pacífico, City Express, y el anuncio de AC Hotels by Marriott, que iniciará la construcción del hotel del Centro de Eventos Valle del Pacífico es una muestra de que hay confianza. Y es que el Valle del Cauca es el centro de operaciones de la Alianza del Pacífico, y los mayoristas del turismo ya se están moviendo. En abril de este año se reunieron en Chile, en julio se dieron cita en Colombia, y la reunión en México será en marzo del próximo año. Ellos acordaron armar paquetes atractivos en cada una de sus ciudades-regiones que serán comercializados en los operadores de cada uno de los países miembros. Los réditos de la Alianza Pacífico le vendrían bien a Cali, que ahora ocupa el cuarto lugar en materia de recepción de turistas extranjeros. De acuerdo con cifras de Procolombia, durante el primer semestre de este año, Bogotá mandó la parada como destino de extranjeros (464 mil). Le siguió Bolivar con 124 mil, Antioquia con 93 mil y Valle del Cauca con 63 mil. Todos los vientos parecen están soplando a favor del turismo caleño, y la salsa podría ser esa “fresa del helado”, que hará el diferencial y convertirá a Cali en un destino imperdible en Colombia.
Más allá de la salsa

Como “no solo de salsa vive el hombre”, la ciudad región tiene mucho más en su oferta turística. Uno de esos planes es el Destino Dapa, un corregimiento a 20 minutos de la ciudad en donde se pueden avistar aves, practicar tiro con arco, hacer caminata ecológica, y disfrutar de los mejores platos típicos de la región.

En Palmira se ubica la Reserva Naural Nirvana, constituida por 100 hectáreas de bosques reforestados y 8 kilómetros de senderos ecológicos. Este lugar cuenta con mariposario, jardín botánico, un museio de raíces y artesanías en comino crespo y el mirador de los vientos. Además se puede realizar Avistamiento de aves, ya que aquí se encuentran 157 especies reconocidas, entre ellos el ave insignia de la región, el barranquero. Un apiario y un lago para el cultivo de trucha arcoíris también forman parte de la oferta, que incluye restaurantes y cafetería.

Para los más arriesgados está la Reserva Natural San Cipriano, en la vía al mar. Allí e pueden realizar caminatas ecológicas, visitar el charco La Platina para hacer careteo o la quebrada La Barbacoana, que tiene una caída de 18 metros de altura. Para los que se quieren quedar dentro de la ciudad está el Zoológico de Cali ubicado a orillas del río.