Reinas de ébano

Un mercado potencial de cinco millones de consumidores. Este es el tamaño de la población afro colombiana, que ahora empieza a ser atendida con productos diseñados a su medida y ofrece una gran perspectiva de negocio también en otros países. Heloisa Helena Assis es, según Forbes, una de las 10 mujeres de negocios más poderosas de Brasil. Ella encontró en su origen afro la mejor fuente de inspiración para su idea de negocio: desarrollar cosméticos capilares que le permitieran lucir al natural su rebelde cabello rizado. Zica, como se le conoce en su país, es la propietaria de la firma Beleza Natural que emplea a 1.700 personas, cuenta con un centro de investigación y ofrece soluciones basadas en exóticos frutos amazónicos al 70% de la población brasilera, que tiene este tipo de cabello. Además, fue elegida como una de las emprendedoras de alto impacto por la organización internacional Endeavor.
Los días 7 y 8 de noviembre en el Hotel Marriot los productores afro de la región presentarán su oferta comercial en el Cali Afroshow2014, que tendrá Foro de Emprendimiento, Rueda de Negocios, Muestra Comercial, programación artística y cultural.
Y Cali tiene una emprendedora que bien podría alcanzar la relevancia de la brasilera. La ex reina Nohemy Arboleda se inspiró en las dificultades que vivió para conseguir maquillaje que resaltara sus facciones y color de piel para crear una marca de cosméticos, que hoy son producidos por la firma Afroline Cosmetics International S.A.S. Estas mujeres orgullosamente afro son el ejemplo de cómo la segmentación de mercados permite identificar oportunidades de negocio con gran potencial. Esta tendencia ha sido promovida por Anecaf, que nació como una asociación para contribuir al desarrollo y la innovación industrial de la estética y cosmética afro en el país y ahora se transformó en la Cámara de Emprendimiento y Comercio Cultural Afro. Su director ejecutivo, James Biuza, afirma que a la iniciativa se han sumado empresarios de la confección, el calzado, las artesanías, los alimentos y las bebidas. La visión es convertir a Cali en el epicentro de la producción y comercialización de productos orientados de manera específica a esta población. “En Colombia los industriales no han atendido las necesidades de este mercado, que presenta algunas diferencias debido a su fenotipo. Las tallas de ropa por lo general son muy estandarizadas, y no presentan ajustes acordes a la figura de las mujeres afro. Lo mismo sucede con los cosméticos, el calzado y hasta los productos de marroquinería”, sostiene el ejecutivo. Según cifras del DANE (censo 2005), el 10.63% de la población del país se reconoce como afrocolombiana y, de acuerdo con el número de habitantes, el Valle del Cauca es el primer departamento con población afrocolombiana con 1.131.908 personas, seguido de Antioquia, con 625.050, Chocó, con 372.305 y Cauca, con 281.704. James Biuza, Director ejecutivo de AnecafAvances en cosmética Dentro de los productos especializados para este segmento de mercado, la estética y cosmética es el subsector que presenta mayores avances e innovaciones. “La creación de tiendas especializadas que antes no existían es un ejemplo de ello, así como el impulso de productos propios de la región pacífica y el conocimiento ancestral para su elaboración”, dice James Biuza. Frutas como el coco y el borojó, y el aceite de palma son algunos de los componentes que se utilizan como base para la fabricación de maquillaje y productos capilares. Aunque cada vez son más los emprendedores que incursionan en este nicho, la comercialización se ha mantenido restringida a ciertas tiendas especializadas ya que, según el director de Anecaf, es muy difícil lograr la codificación en almacenes de cadena y grandes superficies que exigen muchas condiciones que estos pequeños productores no pueden cumplir. “Para estar en grandes superficies o exportar se requiere tener producción a mayor escala y muchos emprendedores apenas están en proceso de fortalecimiento. Aún no cuentan con laboratorios propios y deben tercerizar la producción”. Por eso Biuza espera que se tengan en cuenta las condiciones de los productores que representa para abrirles más opciones dentro de los programas de apoyo con que cuenta el Gobierno. “Casi todos los programas del Estado benefician al empresario que ya está formalizado, produce cantidades y cumple con unos estándares mínimos que exige la economía. Necesitamos también que vean que estos emprendedores pueden ser más innovadores y tener un desarrollo más sostenible”, puntualiza. Agrega que están haciendo bien la tarea y que algunos productores ya han alcanzado los estándares requeridos como es el caso Afroline Cosmetics International S.A.S, que lleva 6 años fabricando y comercializando maquillaje y tratamientos capilares con la marca de la ex reina. Aunque las ventas aún son pequeñas, anualmente factura $ 200 millones, el futuro es promisorio y de la mano de Proexport se preparan para incursionar en los mercados de Centroamérica, el Caribe y África.