Reinventarse es la opción

Patricia García Las crisis suponen siempre grandes oportunidades. Y de ello puede dar testimonio Carrocerías Andina, compañía vallecaucana fundada en 1996 que desde el 2014 se encuentra en reorganización empresarial. Patricia García, quien llegó al Valle hace más de 30 años, tiene una chispa contagiosa. Por eso no le ha sido dificil mantener en alto el espíritu de los más de 50 colaboradores que cada día buscan reinventarse para lograr sacar adelante a Carrocerías Andina, que desde hace dos años se encuentra en proceso de reorganización empresarial en virtud de una providencia emitida por la Superintendencia de Sociedades. En la década del noventa la firma carrocera era la reina del transporte público en Cali, pues el 80% de los buses urbanos eran manufacturados en sus instalaciones, y también aportaba el 30% de la flotilla de los vehículos intermunicipales. Pero los vientos de cambio llegaron algunos años después y le aguaron la fiesta. “En el 2005 cuando se empezó a hablar de la llegada del transporte masivo hubo un congelamiento en los pedidos de fabricación para buses urbanos y las ventas bajaron. Nos logramos mantener firmes con las ventas de buses intermunicipales, pero hasta el 2009, ya que este mercado también se vio afectado por el congelamiento de cupos y nuevas reglamentaciones”. Y aunque el mercado de carrocerías con estacas y furgones se mantenía no aportaba lo suficiente para el sostenimiento de la operación. La decisión fue volcarse a la fabricación de tractomulas y carrotanques. “Era un buen momento para el petróleo, su precio permitía que toda la cadena que lo transportaba invirtiera en tanques. Pero este mercado se estancó porque disminuyó el precio del petróleo, afectando la inversión en tanques para combustible y porque los clientes empezaron a importar tanques chinos por su menor precio, lo que impactó directamente la venta de estos”, añade García. Ante esta nueva crisis sus directivas decidieron emprender el proceso de reorganización empresarial, rememora. Esta situación le ha permitido a Carrocerías Andina mejorar la liquidez de la empresa, liberando capital de trabajo para sostener la operación e invertir en tecnología para su mejoramiento y crecimiento continuo. En esta etapa de recuperación, la empresa ha buscado diversificar su portafolio hacia unidades especiales con soluciones móviles montadas en chasises de bus o furgón. “Para el sector de la salud hemos fabricado ambulancias, hemocentros, unidades médico odontológicas, unidades mamográficas. Para otros sectores fabricamos oficinas móviles, clínicas veterinarias y aulas escolares”, explica la empresaria. Entre los planes está retomar el mercado de los buses y lograr alianzas con otras compañías para ofrecer servicios adicionales como sillas, aires acondicionados y plataformas con alta tecnología. Las ventas también empiezan a responder positivamente: este año esperan superar los $5.000 millones de ingresos operacionales con los que cerraron en el 2015. www.carroceriasandina.com