Socios y competidores

Desde hace algunos años, las empresas vallecaucanas productoras de pollo y huevo han encontrado en el trabajo colaborativo una alternativa para mejorar su rentabilidad. Trabajar en conjunto para lograr mayores ventajas competitivas y superar dificultades ha sido la clave en la construcción de una alianza de industrias avícolas en el Valle del Cauca, y que promete aportar un valioso capital de confianza a la consolidación del cluster de Proteína Blanca, apuesta productiva regional que impulsa la Cámara de Comercio de Cali. El paro camionero que se presentó a principio de 2011 y que puso en jaque a toda la industria nacional por más de dos semanas, llevó a varias compañías del cluster de proteína blanca a tomar la decisión de crear una empresa de transporte terrestre, que garantizara el abastecimiento de materia prima y la distribución de sus productos. Después de un estudio de mercado, que demostró la viabilidad de la nueva empresa, Pollos El Bucanero, Huevos Santa Anita Nápoles, Pronavícola y Agricol fundaron en marzo de 2011 la Compañía Integral de Transporte Cointra S.A.S. “Una adecuada cadena logística es fundamental para mantener unos costos estables. Cointra, por ejemplo, le da la posibilidad a los socios y a la industria de contar con materias primas y distribuir sus productos a un precio constante y en el tiempo presupuestado, tanto en su proceso logístico de entrada como en el de salida”, explica Alain Gutiérrez, gerente de esta compañía. Luego de cuatro años y medio de creada, Cointra cuenta con una flota de más de 80 camiones para manejar materia prima desde Buenaventura y Santa Marta al interior del país. Además, facilitan el proceso de distribución de pollo y huevo para las avícolas. De esta manera, se ha logrado posicionar como la segunda compañía que más granel mueve en el departamento. En el ámbito nacional, cuenta con 12 sedes y transporta alrededor de 100.000 toneladas mensuales. Aunque Cointra fue concebida para mejorar los procesos del cluster de Proteína Blanca, también se ha diversificado y atiende a otras industrias como la del cemento y la de los abonos. “Con una flota propia y luego de tener garantizada la promesa de valor para el sector avícola, que utiliza el 45% de nuestra capacidad, tenemos la posibilidad de prestar servicios a otros sectores”, explica Gutiérrez. Además de garantizar precios y tiempos en la cadena logística, evitar los sobrecostos de la intermediación y lograr que las empresas del sector no dependan de terceros, la integración de Cointra al cluster les ha permitido a estas empresas ser más flexibles y adaptar la cadena ante las adversidades. Así, aunque durante este año se han presentado restricciones en la vía Cali – Buenaventura, la afectación para los usuarios de la empresa ha sido mínima. “En este momento operamos de noche y utilizamos el día para descargar en las plantas. Éstas han hecho un cambio importantísimo y ahora reciben carga durante las 24 horas, lo que ha sido clave para mejorar nuestra productividad. A pesar de que la vía ha estado cerrada por un gran número de horas a la semana, se ha mantenido el volumen de carga y se ha garantizado el abastecimiento de productos”, sostiene Gutiérrez. Un camino recorrido Pero la integración de una empresa de transporte terrestre al cluster no ha sido la única iniciativa colaborativa que han desarrollado las compañías de este sector. Desde los años ochenta hasta ahora, le han apostado en distintos momentos a trabajar en equipo para lograr objetivos comunes. Huevos Santa Anita Nápoles es ejemplo de ello. Luis Fernando Tascón, su gerente, recuerda que la primera iniciativa de este tipo se dio en 1982, cuando varias productoras de huevo del departamento se dieron a la tarea de buscar una casa genética en el mundo que pudieran representar y llegaron a la raza Lohmann de Alemania. Allí nació lo que hoy se conoce como Pronavícola, una de las incubadoras más grandes del país. Casi 20 años después, en el 2000, Santa Anita y Avícola Nápoles formaron un consorcio para comercializar huevo en todo el país, excepto en el Valle del Cauca, donde ambas empresas eran fuertes competidoras. “La decisión se tomó porque era mejor unir esfuerzos y ser más competitivos que salir cada uno por su lado a conquistar los mercados nacionales”, recuerda Tascón. Al final, el consorcio desembocó en la fusión total y la creación de Huevos Santa Anita Nápoles en el año 2008. En 2005, Santa Anita también participó en la constitución de Ovocol, que posteriormente se convirtió en Ovopacific, empresa instalada en zona franca, que además cuenta entre sus socios a Nutriavícola, Agricol, Avícola Alejandría, Pronavícola, Avícola Pilena y Santa Rita, y cuyo principal objetivo es desarrollar productos de valor agregado, como el huevo deshidratado y el ultrapasteurizado, con los que se atiende a la industria y al canal institucional. Finalmente en 2011, y paralelo a la creación de Cointra, varias empresas del cluster fundaron Inversiones Escala de Colombia S.A.S., una compañía focalizada en la compra de materia primas en los mercados internacionales. De acuerdo con Tascón, tomaron la decisión de establecer esta firma, con el fin de que cada empresa no hiciera importaciones de manera independiente, sino que pudieran juntar volúmenes y convertirse en un cliente más importante y con un mayor margen de negociación. La unión hace la fuerza Hasta el momento, las iniciativas creadas por el cluster cumplen con los objetivos propuestos, pero ¿cuál ha sido la clave del éxito? Tascón lo resume en un principio simple y efectivo: “la filosofía siempre ha sido que juntos podemos lograr mucho más que si trabajamos de manera individual”. Según el gerente, las empresas del cluster continúan siendo fuertes competidoras en el mercado, pero tienen claro que necesitan trabajar en equipo para aumentar la competitividad y llegar con una mejor propuesta de valor al consumidor final. “Cuando uno toma la decisión de realizar sociedades con empresas competidoras, hay que dar el primer paso, dejar los egoísmos y las individualidades, y pensar que si se comparten esfuerzos, puede haber una mayor captura de sinergias para todos los integrantes de la cadena”, asegura. Además, los buenos resultados de las nuevas empresas que van conformando, solidifica las relaciones, incrementa la confianza y los anima a cumplir nuevas metas, entre las que se encuentran participar activamente en el clúster de la Proteína Blanca (iniciativa público privada que busca potenciar aún más esta industria), y el desarrollo de productos con valor agregado para los mercados de exportación, donde aseguran que tienen oportunidades en ciertos nichos.
El cluster de Proteína Blanca

Hasta el momento, la articulación del cluster de proteína blanca se ha dado principalmente por iniciativas privadas. Sin embargo, en los últimos años entidades como el Ministerio de Comercio, Industria y Comercio, Bancoldex e Innpulsa, en colaboración con las Cámaras de Comercio del Valle del Cauca, vienen trabajando por el desarrollo del clúster de proteína blanca.

De acuerdo con el plan de acción del cluster, en el ámbito nacional, este busca focalizarse en áreas de trabajo como el conocimiento de los clientes y la innovación de producto. Entre las líneas de acción se encuentran las siguientes:

1. Establecer una prospectiva del consumo del cliente final.
2. Crear grupos de trabajo con clientes Food Service.
3. Realizar inteligencia competitiva.
4. Crear un banco de proyectos para el desarrollo de nuevos productos.
5. Capacitar el recurso humano.
6. Crear un centro de innovación proteína blanca.
7. Desarrollar actividades de promoción y creación de demanda.

*En el caso de los mercados internacionales, el cluster de la proteína blanca busca:

1. Desarrollar una producción de calidad internacional.
2. Tener un conocimiento primario de los mercados objetivo.
3. Personalizar el producto.
4. Posicionar el producto en los mercados objetivo.