Suma de méritos

Las ciudades del Valle del Cauca cuentan con ventajas competitivas que, al encadenarse, aportan tanto al fortalecimiento del ecosistema empresarial como a la prosperidad de la región.
Alexander Micolta, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de BuenaventuraBuenaventura

Esta ciudad portuaria es la principal puerta hacia los países de la cuenca del Pacífico. Por su posición geoestratégica, es la capital natural de la Alianza Pacífico para el Comercio Exterior y se proyecta como la plataforma logística más relevante para el país. La mayoría de las importaciones y exportaciones del triángulo de oro de Colombia (Cali, Medellín y Bogotá) se realizan por este puerto.
“La estructura económica de Buenaventura se focaliza en el sector terciario, es decir en comercio y servicios. Particularmente, los servicios prestados a través de las terminales portuarias, operadores logísticos, depósitos, transporte de carga, entre otros, permiten que se genere una dinámica productiva con las empresas del país y que se fortalezca la economía de la región y del país”, dice Alexander Micolta, presidente de la Cámara de Comercio de Buenaventura.
Teniendo en cuenta su relevancia a nivel nacional, en la agenda de competitividad de Buenaventura y las políticas regionales y nacionales existen cada vez sinergias más poderosas que permiten avanzar en la mejora de procesos y procedimientos. Uno de los resultados de esta estrategia es el aumento de la capacidad instalada a través de nuevas terminales portuarias como la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, que iniciará operaciones este año.
Las iniciativas clúster del departamento del Valle, que tienen focalizados los mercados internacionales, también encuentran en este nodo portuario una ventaja que garantiza sus operaciones de comercio exterior.
Yamily Pedraza, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Buga Buga

Guadalajara de Buga es un nodo de desarrollo logístico, un círculo metropolitano turístico y un polo de generación de proyectos avícolas, comerciales y agroindustriales. Estos factores, sumados a su trayectoria en la prestación de servicios institucionales, de seguridad, educación, entre otros, la convierten en una ciudad atractiva para la inversión. Es el único municipio vallecaucano que, sin ser capital, cuenta con un Tribunal Superior de Justicia y una red de servicios judiciales en proceso de expansión.
Para Yamily Pedraza, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de esta ciudad, “el entorno de Buga es óptimo para articular el manejo de carga en el hinterland (región situada tras un puerto o río donde se recogen las exportaciones y a través de la cual se distribuyen éstas) del puerto de Buenaventura. Su posición preferente en la malla vial, la distancia al puerto, la posibilidad de conectar con el modo ferroviario y su proximidad a Cali son condiciones que la posicionan como pilar fundamental del mapa logístico de Colombia”.
De hecho, según la Política Nacional de Logística, condensada en el Conpes 3547 de 2008, Buga es uno de los 22 nodos claves para transferencia de carga y una de las tres plataformas logísticas del Valle del Cauca, junto con Buenaventura y Yumbo, especializadas en el manejo eficiente de distribución. A nivel industrial, en esta locación se hallan las principales fábricas de alimentos concentrados para animales y las más importantes empresas de producción de aves, pollo, huevos,
incubadoras y otros eslabones que conforman la cadena avícola. Iniciativas como el Círculo Metropolitano Turístico y el Parque Temático Religioso también conectan la agenda de Buga con iniciativas regionales.
Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de CaliCali

La subregión del Gran Cali incluye a las poblaciones de Yumbo, Jamundí, Palmira, Pradera, Candelaria, Florida y 10 municipios más del norte del Cauca. La industria se ubica en la periferia y la prestación de servicios productivos sofisticados, en la capital. La existencia de aglomeraciones industriales, servicios financieros, actividades agroindustriales desarrolladas, un aeropuerto internacional, infraestructura hotelera y para eventos y cuatro zonas francas constituyen ventajas competitivas para las empresas.
Gracias a la oferta educativa es posible encontrar talento humano capacitado en diferentes áreas. Además, Cali es la ciudad con precios más bajos en el mercado de bienes raíces en América Latina y se encuentra entre las 20 capitales latinoamericanas más atractivas para la inversión, según la organización estadounidense Live and Invest Overseas y el Índice de Atractividad de Inversiones Urbanas (INAI) de 2014, respectivamente.
“Varias empresas que operan en la subregión participan en categorías de mercado y segmentos de negocio de alto valor, lo que refleja el destacable grado de sofisticación y capacidad competitiva que puede alcanzar todo el departamento, que cuenta con una de las canastas exportadoras más diversificadas del país y registró en 2015 ventas externas con alta intensidad tecnológica”, afirma Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali.
La agenda de competitividad que promueve esta entidad está alineada con la Narrativa Estratégica de la Comisión Regional de Competitividad. “El trabajo coordinado por la Comisión ha promovido que en el departamento tengamos una historia para contar. Existe un círculo virtuoso entre las ventajas competitivas del Valle y las fortalezas de Cali para soportar la operación de grandes empresas que se localizan en la ciudad y sus alrededores”, puntualiza Piedrahita.
Mónica Osorio Gil, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de CartagoCartago

Desde hace algunos años, este municipio se perfila como la capital del norte del Valle por su ubicación estratégica, que facilita el acceso a otros municipios de la zona, y por su clima y la calidad de la tierra, que ofrecen un ecosistema propicio para la producción agrícola de calidad. Además, cuenta con instituciones que ofrecen formación académica en áreas jurídicas, contables, administrativas y de salud, lo que permite formar profesionales que fortalecen el desarrollo de la región.
“El sector de la confección, representado por los bordados y calados, la facilidad para crear empresa a través del Centro de Atención Empresarial (CAE), las potencialidades del sector comercio para generar desarrollo y sostenibilidad a partir de las buenas prácticas empresariales y la generación de empleo son algunas de nuestras ventajas competitivas”, afirma Mónica Osorio Gil, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartago.
A la configuración de ese positivo escenario han contribuido la expansión de campos dedicados a la producción de caña de azúcar y la concentración de la producción frutícola en el norte del departamento. Esta cadena productiva está integrada por 5.585 empresas, entre productoras, comercializadoras, transformadoras, importadoras y exportadoras. De ellas, el 40% del total se halla en la región norte del Valle.
Las Alianzas para la Innovación, las Rutas Competitivas y la formalización empresarial para incentivar la creación de empresa, en las que participan diversos actores de la región, han sido fundamentales para incentivar la cultura del emprendimiento y la innovación.
Guillermo Lizarazo, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de PalmiraPalmira

Pocas ciudades del país tienen la ventaja competitiva de albergar en su territorio un aeropuerto internacional (Alfonso Bonilla Aragón), múltiples zonas francas (Pacífico, Olmue y Palmaseca, entre otras), un Centro de Desarrollo Tecnológico de la Industria Automotriz (Tecnna) y un Parque que promueve la innovación y el emprendimiento (Biopacífico).
Según Guillermo Lizarazo, presidente de la Cámara de Comercio de Palmira, la agenda de competitividad del municipio identifica ventajas en tres aspectos. En materia de factores de producción, cuenta con condiciones geográficas favorables y posibilidades de expansión territorial. En dinámica empresarial, tiene una tradición derivada de la agroindustria y actividades conexas, pero también registra una gran diversificación productiva. A nivel de mercados, tiene facilidades de conexión nacional e internacional y talento humano competente.
“Para mejorar el ambiente para hacer negocios, bajo el liderazgo de la Cámara se han implementado proyectos de carácter nacional como el Programa de Simplificación de Trámites para Crear Empresa. Así mismo, Palmira es ciudad piloto para la implementación del Programa Nacional de Inspección, Vigilancia y Control (IVC)”, dice.
Como parte de su estrategia local, los ejes de trabajo se alinean con los regionales con el fin de lograr el desarrollo competitivo y la transformación productiva de todo el departamento.
Luz Myriam Calle, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de SevillaSevilla

El municipio que hace parte de la jurisdicción de la Cámara de Comercio de Sevilla junto con Caicedonia, es conocido como la capital cafetera del país. Cuenta con vías de acceso que lo comunican con otras ciudades del Valle del Cauca y con los departamentos Quindío, Risaralda, Tolima y, a través de ellos, con el resto de Colombia. A nivel de conectividad, se ve beneficiado por su cercanía con el Puerto de Buenaventura y con las ciudades cafeteras que cuentan con aeropuertos.
“Su vocación económica es netamente agrícola. En él hay tierras para cultivar, atractivos necesarios para motivar la inversión de grupos empresariales nacionales y extranjeros. Su ubicación geográfica al interior del triángulo de oro lo une con los principales centros industriales del país (Cali, Medellín y Bogotá), lo que facilita su participación activa en estos mercados”, señala Luz Myriam Calle, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Sevilla.
Del mismo modo, las manifestaciones culturales en torno al café, que han generado capital social y sostenibilidad en la actividad productiva, han fortalecido a este municipio como un destino turístico. De hecho, Sevilla y Caicedonia hacen parte del primer corredor turístico del país lanzado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo este año, una apuesta por incentivar la industria turística de la zona al fortalecer tanto a los operadores como a su oferta.
Juan Guillermo Vallejo, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de TuluáTuluá

Este municipio se encuentra en el eje de competitividad y logística Bogotá–Buenaventura, uno de los más destacados dentro del Plan Nacional de Desarrollo. Este se intercepta con el eje occidental que comunica el norte y el sur del país y allí convergen los principales flujos de importaciones y exportaciones. Por su ubicación en pleno corazón del valle geográfico del río Cauca, es un epicentro del desarrollo socioeconómico del departamento.
Según Juan Guillermo Vallejo, presidente de la Cámara de Comercio de Tuluá, el corredor urbano regional Buga – Tuluá – La Paila es el más intenso movilizador de flujos de mercancías y de personas del suroccidente colombiano. Este factor se suma a un entorno de tierra agrícola plana y fértil que convierte a la zona en una despensa de alimentos para el consumo nacional e internacional, en especial para los países del Pacífico asiático, que se proyecta como el más importante destino comercial.
“El panorama de inversión productiva en la región se ve altamente favorecido con el fenómeno de relocalización empresarial, que se está acrecentando en el país ante la necesidad que tiene la industria de acercarse a los puertos con el propósito de reducir los costos internos de transacción. En los últimos dos años, el centro del Valle ha recibido cinco grandes empresas industriales, y Tuluá en particular, ha recibido positivas valoraciones como centro logístico para el establecimiento de empresas”, afirma Vallejo.