Un empresario de alto rendimiento

Eduardo Herrera, Gerente General de Supertex S.A.La impresionante dinámica exportadora de la compañía vallecaucana Supertex S.A., fue reconocida recientemente con el Premio Nacional de Exportaciones que otorgan Analdex y Proexport. Eduardo Herrera es un hombre al que le gusta superar sus propias marcas. No solo se le midió a exportar confecciones cuando en Colombia el tema aún era un tabú, sino que ha logrado la confianza de firmas como Nike y Adidas para producir sus prendas en las plantas que tiene Supertex S.A. en Cali, Pereira y El Salvador. En el 2013 exportaron más de seis millones de prendas deportivas y lograron un incremento del 60% en el valor de sus ventas al exterior, lo que les valió el Premio Analdex como Gran Exportador. Más de 22 años de operaciones los han llevado a construir un valioso ´know how´ en el sector, consolidándolos como proveedores de Zumba, Patagonia, New Balance, North Face y Under Armour. Todo esto es el resultado de una exigente política de calidad en los insumos, la producción y la logística, de tal forma que responden a las sofisticadas necesidades de consumidores en Asia, Europa, Oceanía, África, Norte, Centro y Sur América. Más de 3.330 personas trabajan de manera directa con la compañía, que además es la representante oficial de la marca Arena en Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú. Y Herrera responsabiliza a ese gran equipo humano de haber obtenido el galardón que otorga el gremio de los exportadores.
Es la única empresa en Latinoamérica calificada por Nike como ‘Proveedor Silver’, por la efectividad y calidad en los procesos de fabricación.
Al cierre del 2014 la firma habrá producido y exportado ocho millones de unidades (35% más que en el 2013) a muchos rincones del mundo. Sobre sus estrategias para crecer y consolidar, a pesar de la crisis que vivió el sector confeccionista en los últimos años, ACCIÓN dialogó con el caleño Eduardo Herrera, ingeniero industrial y experto en finanzas. ¿Cómo ha sido el crecimiento de Supertex en los últimos años? Nosotros iniciamos las exportaciones en la década de los 90, y en nuestra evolución dos hechos han marcado el camino que hemos seguido. El primero fue la puesta en marcha del NAFTA, tratado de libre comercio entre Canadá, México y Estados Unidos, con el que decidimos ingresar al mercado mexicano obteniendo grandes resultados. En ese momento replanteamos el esquema de tercerizar la confección y montar nuestras propias plantas para manejar el concepto de paquete completo: diseñar y confeccionar los productos, con una logística de exportación muy fuerte. Luego quisimos sacarle provecho al CAFTA, acuerdo comercial entre Estados Unidos, República Dominicana y Centroamérica, que llevó a muchos fabricantes americanos de telas a invertir en diversos países de Centroamérica. Nosotros no nos quedamos atrás y construimos una planta en El Salvador para aprovechar la excelente materia prima que se empezó a producir allí. ¿Cuál fue la estrategia para enfrentar los retos y aprovechar las oportunidades de estos acuerdos comerciales? Mantenerse a la vanguardia en materia de innovación es fundamental. Nosotros siempre hemos hecho las prendas de manera diferente al resto de la competencia. Manejamos productos complejos, que tienen muchos requisitos técnicos para su elaboración, y gracias a eso nos hemos ganado la confianza de las marcas. Tenemos lo mejor en tecnología para costura, acabado, impresión y otros valores agregados que nos hacen muy competitivos. Otro factor que nos ayuda a ser fuertes, es que en Colombia la habilidad manual de la operaria es de la mejor que hay en Latinoamérica, si le preguntas al cliente dónde está la mayor habilidad de fabricación desde México hasta Colombia, la respuesta inmediata en nuestro país. Para sacarle todo el provecho a este punto, montamos nuestras propias escuelas dentro de las plantas para preparar al operario y actualizarlo de manera constante. ¿Qué acciones desarrollan en el tema de responsabilidad social? Va muy ligado con el tema de generación de empleo ya que le damos la oportunidad a las madres de cabeza de familia de prepararse en nuestras escuelas, trabajar y mejorar su calidad de vida. Además, en el tema ambiental nosotros realizamos labores de reciclaje, y de ello, damos insumos a pequeñas microempresas que hacen almohadas, muñecos y prendas infantiles para aprovechar los materiales que dejamos en excelente estado. ¿Cómo ve la dinámica del sector confeccionista en la región? Si se compara con lo que era el sector hace 15 años ahora es muy pequeño en términos de cifras, pero sí hemos contribuido con el crecimiento de los indicadores. Lo más importante es la gran oportunidad que se ha generado para los confeccionistas porque nos volvimos a posicionar en el radar de los negocios y esto abre oportunidades para la inversión local e internacional. ¿Qué retos y desafíos vienen para la empresa? Estamos trabajando para abrir una segunda planta en El Salvador, queremos estabilizar nuestras operaciones en ese país y consolidar operaciones en Pereira. Pero el gran reto que tenemos es lograr que Nike abra una planta de producción en Colombia, específicamente en Cali porque tenemos todas las condiciones para fortalecer la marca. Esto no solo beneficiaría a Supertex, sino a muchas empresas de la región. Estamos preparando la propuesta que le presentaremos a las directivas de la marca y esperamos convencerlos de esta magnífica oportunidad para todos.