Un negocio con buen aroma

Stephanie Molano Ardila Con productos innovadores y de alta calidad la marca caleña RÁ compite en el mercado de Bienestar y Cuidado Personal, uno de los clusters empresariales que impulsará la región. En el 2009 Stephanie Molano Ardila, decidió dejar una prometedora carrera como psicóloga organizacional para empezar a cumplir su sueño de ser empresaria. Así nació RÁ, una marca caleña de fragancias y productos cosméticos, que gracias a la visión y tenacidad de su propietaria ya tiene presencia a nivel nacional y se proyecta a mercados internacionales. “Por mi trabajo viajaba mucho y siempre traía cosas que me parecían interesantes y que pensaba se podrían hacer en el país. En Argentina conocí una firma dedicada a producir fragancias y quise comprarles la franquicia para Colombia pero no aceptaron, así que me propuse a hacerlas yo misma”, recuerda Stephanie. Así fue como con la oportunidad de un negocio ‘olfateada’, el apoyo de su esposo y la asesoría de un amigo experto en la producción de cosméticos, pero sin saber nada de administración, química, ni mercadeo, Stephanie se aventuró a incursionar en el mercado de Bienestar y Cuidado Personal, un sector que, según la firma consultora Global Spas &Wellness Summit, alcanzó en el 2013 a nivel mundial un valor de US$ 1.900 billones y que en el 2013 en Colombia, de acuerdo con datos suministrados por el Banco de La República, presentó un crecimiento del 25%. Cuenta que el primer paso fue entregar a un tercero la fabricación de sus productos. Consiguió un laboratorio que elaborara productos exclusivos para RÁ, adecuaron la maquinaria y crearon fórmulas propias para las fragancias que ella misma testeaba entre sus familiares y amigos. También se encargó de la importación directa de las esencias, los envases y hasta de los trámites para conseguir los registros sanitarios y el Invima. Recuerda que al principio fue muy difícil. “Negociar con los proveedores y lograr que me tuvieran en cuenta me dio muchos dolores de cabeza. Ninguno me dio crédito y todo tenía que pagarlo por adelantado para que me despacharan la materia prima. Tampoco sabía nada del tema tributario y de los trámites para conseguir los permisos sanitarios. Pero hay que surtir todos los pasos porque son necesarios para estar y competir en los mercados. En esta etapa aprendí mucho de los errores”. Pero las enseñanzas también llegaron de los mejores. Stephanie se dedicó a estudiar cómo funcionaba la famosa compañía francesa L’Occitane y tuvo la oportunidad de ir a París a conocer su fábrica de la cual tomó varias ideas. Así, paso a paso, fue construyendo su empresa, la que registró en la Cámara de Comercio de Cali con el nombre de Rapunzele S.A.S. y la que en octubre de 2011 abrió las puertas en el Centro Comercial Centenario bajo la marca RÁ. Actualmente, RÁ produce cremas corporales, aceites esenciales, jabones, gel de ducha, shampoo regenerador para el cabello y exfoliantes, elaborados con materias primas 100% naturales que se comercializa con innovadores nombres, también creados por ella, que transmiten como dice su eslogan ´un mundo de sensaciones´. Es así como se encuentran las fragancias Pasión Terrenal, Frescura Tropical, Picante y Picardía, Amor Eterno y Tierna y Pura. Igualmente, ha desarrollado la línea After Office dirigida al sector masculino. Tiene tiendas propias en Bogotá y Bucaramanga y a través de distribuidores llega a Medellín, Cartagena, Barranquilla, Bucaramanga, Cúcuta y Pereira. Además, empezó a elaborar productos destinados al sector hotelero y está en conversaciones con un empresario suizo interesado en sus productos. “Estamos estudiando cuál sería el mejor modelo de negocios y el tema de los registros sanitarios que para el mercado europeo son muy exigentes”. Considera como una noticia muy esperanzadora que el sector de Bienestar y Cuidado Personal sea uno de los clusters que se van a impulsar en la región. “Necesitamos mucho apoyo para crecer y poder competir con todos los productos que van a llegar por cuenta de los Tratados Comerciales que está firmando el país, además en Colombia tenemos una infinidad de productos naturales para producir cosméticos y fragancias pero es muy costoso, existen muchas trabas tributarias y demasiados trámites para hacer un registro. Pero ese panorama puede cambiar más fácilmente si trabajamos como grupo”, explica Stephanie. A los emprendedores les aconseja que “cuando tengan una buena idea o vean una oportunidad de negocio, visualicen muy bien a dónde quieren llegar con ella y aunque encuentren obstáculos, que siempre van a existir, no desistan en su empeño”.
Entre los proyectos a corto plazo que tiene esta joven empresaria figuran seguir abriendo tiendas propias en otras ciudades del país, consolidarse como proveedora para los hoteles e ingresar a las grandes superficies con una línea de productos económica pero de igual calidad.