Un Valle de Ciudades

El Valle del Cauca es uno de los departamentos con mayor número de ciudades en Colombia (8 con más de 100.000 habitantes). Esta condición genera una serie de oportunidades para una región llamada a liderar la reactivación de la economía nacional. En diciembre de 2015, la Comisión Regional de Competitividad del Valle del Cauca dio a conocer la Narrativa Estratégica de Competitividad Regional, en la cual identificó las 5 principales fortalezas competitivas del Departamento: Un Valle de Ciudades, Un Valle de Bionegocios, Un Valle sin Distancias, Un Valle a la Conquista y Un Valle de Gente Creativa. En el caso de Un Valle de Ciudades, la Comisión resaltó el liderazgo e interdependencia económica de la red de 8 ciudades que dinamizan la actividad económica en el Departamento: Buga, Buenaventura, Cali, Cartago, Jamundí, Palmira, Tuluá y Yumbo. ¿Cómo capitalizar esta condición para impulsar la competitividad de las empresas? Todos Ponen Mientras Cali aporta 49% del PIB departamental, otras 7 ciudades en su conjunto aportan el 35% (Buenaventura, Buga, Cartago, Jamundí, Palmira, Tuluá y Yumbo). De esta forma, ocho de los 42 municipios del Valle generan 84% del PIB departamental. Éstos resultados revelan que la actividad económica departamental está poco concentrada en la capital, a diferencia de lo que ocurre en los principales departamentos de Colombia. Empresas de diferentes sectores se han establecido y prosperado cerca de estas ciudades, aprovechando las facilidades que ofrecen para el desarrollo de negocios y la disponibilidad de materia prima, mano de obra e infraestructura apropiadas. Calidad de Vida Como consecuencia de la dispersión de la actividad económica en el Valle del Cauca, la población está distribuida en varias zonas urbanas. De esta forma, el Departamento se destaca por ser el segundo con la mayor tasa de población urbana en Colombia (87,4%), superado por Atlántico (95,7%). Esta condición contribuye a que el Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Valle sea mayor que el promedio nacional. El IDH es un indicador que va de 0 a 1, está compuesto por tres parámetros: longevidad, condiciones de salud, educación y nivel de vida digno. El Valle del Cauca registró un IDH muy alto en 2010 (0,861). El Índice de GINI, que mide la desigualdad o equidad en la distribución del ingreso (1 es totalmente inequitativo y 0 totalmente equitativo), registró en 2014 un menor valor en el área metropolitana de Cali (0,49%) frente al promedio nacional (0,54%) Medellín (0,53%) y Bogotá (0,50%). En materia de la Incidencia de Pobreza Monetaria, los recientes datos del DANE mostraron que el Departamento registró una tasa de 15,7% en 2015, resultado menor al de Antioquia (18,7%), la región Central (22,1%) y la región Atlántica (31,2%). En síntesis, según Carlos Andrés Pérez, “la ubicación de la población del Departamento principalmente en cabeceras urbanas, permite que las personas puedan acceder a mejores condiciones de vida, haciendo posible, a su vez, el aprovechamiento de gran parte del territorio para actividades empresariales de forma descentralizada, incluso en los municipios más pequeños”. Espacio para los Bioenegocios La conformación de 8 ciudades en el Departamento permite que gran parte del territorio sea utilizado en actividades productivas relacionadas con el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Según un estudio del Centro de Investigaciones en Economía y Finanzas de la Universidad ICESI, el Valle cuenta el mayor potencial bioquímico del País, toda vez que 20,3% de su Producto Interno Bruto (PIB) corresponde a sectores basados en transformaciones bioquímicas. En este sentido, en 2015 el DANE publicó los resultados del Censo Nacional Agropecuario (CNA 2014), revelando que el Valle, con apenas el 2% del territorio nacional, es el principal productor agrícola de Colombia y aporta el 9,6% en el volumen total de la producción agrícola del País. Además del reconocido liderazgo del sector cañicultor en la producción de azúcar, biocombustibles y bioenergía, el Departamento es el mayor productor nacional de banano común y aguacate, con una participación de 15,9% y 21,7%, respectivamente. En cuanto a piña, somos el segundo productor nacional (13,7% del total). También sobresale el sector pecuario, ya que somos el principal productor de huevo (22,8%), el tercer productor de carne de cerdo (16,0%) y tercer productor de pollo (16,2%). Precisamente, el gran dinamismo de las empresas avícolas y porcícolas en la región durante la última década permitieron que en 2015 el Cluster del Valle se consolidara como el productor más importante de Proteína Blanca en Colombia. Los empresarios de las principales ciudades del Departamento cuentan con la capacidad productiva, la experiencia y la vocación para seguir consolidando al Valle como líder nacional en las actividades productivas del futuro: los Bionegocios. Mercados Cercanos Además de contribuir mejorar la calidad de vida de los habitantes del Departamento, la condición urbana y la cercanía relativa entre la Red de Ciudades del Valle, facilitan la movilidad de materias primas, productos finales, prestación de servicio y de las personas. Las empresas ubicadas en el Valle pueden atender de manera eficiente mercados densos y llegar a un importante número de consumidores con relativa alta capacidad de compra. Esta condición representa ventajas logísticas para el abastecimiento y distribución de bienes y la prestación de servicios. De otra parte, estas ciudades facilitan la prestación de servicios sofisticados a las empresas, así como a sus colaboradores, quienes pueden contar con asistencia de salud, educación para sus hijos, servicios públicos y, en general buenas condiciones de vida. Además del mercado local, concentrado en la Red de Ciudades del Valle, la cercanía a los principales mercados del País como Bogotá, Antioquia y el Eje Cafetero, representan otra ventaja adicional para las empresas que se ubican en la región. Todas estas ventajas derivadas de la condición urbana del Departamento del Valle representan una gran oportunidad para que las empresas de la región sigan creciendo, conectadas con los mercados globales a través del puerto de Buenaventura y aprovechando las ventajas del gran mercado interno nacional.