Una ‘LUZ’ ilumina la CASITA de BELÉN


La celebración este 8 de marzo del Día Internacional de la Mujer es la ocasión propicia para resaltar el trabajo social, que en beneficio de la niñez desamparada de Cali, ha realizado durante 60 años Luz Mejía de Obeso.

Aunque nació en Medellín, Luz Mejía de Obeso, se considera caleña de corazón. En esta ciudad pudo hacer realidad el sueño que tuvo desde niña: ayudar a los niños pobres. Así lo afirma, Antonio Obeso de Mendiola, su esposo desde hace 72 años y apoyo incondicional para llevar a cabo su obra social. La pareja nos recibió en su casa y en medio de de una charla salpicada de recuerdos y anécdotas, nos relataron la historia de la Casita de Belén, institución de protección infantil que ella fundó en 1953 y la que se estima ha sido el albergue temporal de 80.000 niños desamparados.

La historia comenzó cuando siendo voluntaria en la congregación de las Hermanas Asuncionistas conoció el caso de una mujer en grave estado de salud que tenía dos niños y nadie que los cuidara. Durante días, trató sin éxito, de ubicar una institución en Cali que se encargará del cuidado de los pequeños pues las que existían sólo recibían niños huérfanos, enfermos o con alguna discapacidad. La muerte de esta madre le causó un gran impacto y desde ese momento se propuso crear un lugar para brindar protección a niños sanos de madres enfermas.

"Luz Mejía de Obeso, es un ejemplo de vida, bondad y generosidad, siempre está mirando a quién puede ayudar"

Gloria Libreros de Sardi,
presidente Junta Directiva
Casita de Belén.

Tocando puertas logró que el Alcalde de Cali de esa época, Gonzálo Campo, le facilitara una casa del municipio, ubicada en la Calle 5 con Carrera 14, que fue adaptada para brindar atención de los infantes las 24 horas de los 365 días del año. La obra inició dando albergue a cinco niños con el apoyo de un grupo de voluntarios y la orientación de las Hermanitas de la Anunciación, posteriormente de las Vicentinas y años más tarde de las Oblatas.

En 1956 el municipio, viendo el éxito del trabajo, les donó un lote en el barrio Las Delicias y allí con recursos propios y otros donados por diferentes empresas construyeron la edificación donde hoy funciona la estidad, que actualmente está vinculada al Instituto Colombiano de de Bienestar Familiar, ICBF.

Hoy, a sus 95 años de edad, y aunque en la institución cuenta con 50 colaboradores, doña Luz hace a un lado sus quebrantos de salud y casi todos los días visita a los niños “a quienes cuida con infinito amor y quienes agradecidos le llaman mamá”, cuenta con satisfacción su esposo.

Tal es el cariño y el bienestar que reciben los niños, que son muy frecuentes los casos en que personas, que pasaron por este albergue y fueron adoptadas por familias europeas, regresan a Cali para visitar el lugar que consideran su primer hogar.

“Un grupo de estas personas ha creado la Fundación Alcan, con sede en Francia, y desde allá trabajan para que la institución pueda seguir brindándole oportunidades de vida a otros niños”, afirma don Antonio Obeso, quien a sus 98 años sigue pendiente de que la obra de su esposa perdure.

Y es que, además de la labor que realiza a través de esta institución, Luz Mejía de Obeso ha trabajado incansablemente por el bienestar de los demás. Entre otras, ha estado vinculada a las obras sociales que realizan la Semana del Menor, Unicáncer y la Fundación Valle del Lili, donde la unidad de cáncer lleva su nombre.

LA INSTITUCIÓN

Gloria Libreros de Sardi, está vinculada a la institución hace 10 años y es la actual presidente de la Junta Directiva. Explica que actualmente La Casita de Belén, cumple la misión que se trazó doña Luz, a través de tres programas:

» Internado: Atiende 70 niños y niñas, entre 0 a 5 años de edad, procedentes de los diferentes barrios de la ciudad, y municipios cercanos, que están bajo una medida de protección del ICBF y presentan características de maltrato físico, moral, psicológico, abandono o vulneración de sus derechos. A ellos se les brinda atención integral desde las áreas de psicología, nutrición, trabajo social, salud, terapia ocupacional, fonoaudiología y terapia de lenguaje, entre otros.

» Externado: Beneficia a 96 menores, entre 6 y 12 años de edad, por solicitud directa de sus padres o acudientes y remitidos al ICBF para su legalización. Son niños y niñas integrados a su medio sociofamiliar que asisten diariamente a las escuelas en la jornada de la mañana y en la tarde son atendidos en la Casita de Belén. El objetivo de esta modalidad de atención es brindar protección a los niños en situación de riesgo. Aquí se les ofrece alimentación, refrigerio, fortalecimiento de valores, acompañamiento para la realización de tareas, actividades artísticas y deportivas, servicios de psicología, trabajo social, nutrición, salud y recreación. Igualmente se proporciona orientación a la familia y la comunidad.

» Centro Docente: Ofrece educación preescolar y hasta tercer grado de básica primaria a 150 niños, especialmente de los barrios Porvenir, Manzanares, Las Delicias, Sena, Salomia, Santander, Los Andes, Berlín y Popular.

“Todo se realiza gracias a la entrega y dedicación de los que conformamos el equipo de trabajo. Es una lucha diaria que gracias a la colaboración de las empresas y personas vinculadas y motivados por el ejemplo de Luz y Antonio seguimos sacando adelante”, concluye la directiva.