Uniones para crear titanes

Incursionar en nuevos mercados, diversificar el portafolio o adquirir canales de distribución ya establecidos son algunas de las ventajas que buscan las empresas cuya estrategia de crecimiento se basa en la adquisición de otras compañías o en las fusiones. Alimentos Yupi, con presencia en cerca de 250.000 tiendas alrededor del país, buscaba ampliar su portafolio en la línea dulce, mientras Copelia había desplegado grandes esfuerzos para conquistar el canal tradicional pero con su capacidad solo llegaba a 15.000 clientes. El resultado era previsible: para las dos marcas la mejor estrategia de crecimiento era una adquisición. En septiembre de 2015 se anunció la venta del 100% de las acciones de la antioqueña Copelia a la caleña Yupi. Con ventas que en 2014 alcanzaron los $10.800 millones, su fundador y gerente Jorge Enrique Cano, tiene claro que su responsabilidad ahora es lograr que la marca tome vuelo a nivel nacional e internacional, mientras que la firma vallecaucana podrá potencializar sus bien establecidos canales de distribución con una oferta más integral. De acuerdo con Marta Orozco, banquera de inversión con más de 15 años de experiencia en temas de fusiones y adquisiciones, es evidente que estas operaciones permiten obtener grandes ventajas en el mercado pero se debe evaluar el momento propicio para realizarlas. De acuerdo con la experta, cuando las empresas incursionan en este terreno lo que buscan es ganar tiempo que, de otra manera, tendrían que gastar en sembrar una marca y posicionarla en el mercado, dos factores de los que depende que a un tercero le parezca atractivo un negocio y decida, por ende, agregarle valor. Existen modelos que permiten medir las sinergias entre el que vende y el que compra, o el jugador existente y el nuevo, con el fin de determinar qué tan productiva resultaría. Generalmente, dice Orozco, las grandes compañías adquieren pymes cuando éstas ya tienen una marca consolidada y un mercado cautivo, pero enfrentan retos relativos a su red de distribución. Otro reto derivado de esta operación, asegura Cano, es lograr que la cultura organizacional de las dos empresas se fusione con el fin de que todos los procesos se desarrollen con normalidad, se mantenga la calidad del producto y se incentive el compromiso de los empleados. Sin embargo, hay más riesgos que las compañías suelen evaluar cuando deciden adoptar una estrategia de este tipo. En el contexto macro, las empresas evalúan los riesgos controlables y los no controlables. Mientras los primeros pueden ser sorteados con habilidad por las compañías más estables y exitosas, los segundos, como la tasa de cambio o el Fenómeno de El Niño, pueden dificultar las adquisiciones o las alianzas con otros negocios. Alianzas para competir A finales de 2015, una noticia puso a la opinión pública a hablar sobre dos de las aplicaciones para smartphones más populares en el país. Easy Taxi y Tappsi, soluciones de transporte que antes competían, anunciaron su fusión. La operación se convirtió en la más grande realizada entre startups en América Latina y en la materialización de una idea de sus fundadores: la de crear una industria saludable de transporte en esta parte del continente. Con una base compartida de 25 millones de usuarios y medio millón de conductores, las compañías, que iniciaron operaciones en Colombia a finales de 2012, operan de manera independiente para no desatender a sus usuarios cautivos, pero establecen sinergias a nivel de buenas prácticas y servicio. Su objetivo es potenciarse mutuamente y acelerar el crecimiento de su mercado. De acuerdo con Juan Salcedo, fundador y CEO de Tappsi, entre los beneficios de esta cooperación están las capacitaciones que se darán a los conductores para mejorar su servicio, el trabajar de la mano con una empresa que ha invertido en el ecosistema de emprendimiento nacional como Easy Taxi y el hecho de que situará a Colombia en una posición destacada a nivel global en cuanto a innovaciones tecnológicas. Para que esta operación llegara a feliz término, de acuerdo con el Country Manager de Easy Taxi Colombia, Sebastián Salazar, fue fundamental la sana competencia que esta empresa y Tappsi tuvieron desde el principio de su operación en el país. A lo anterior se sumó la visión de las compañías de revolucionar la industria del transporte al crear propuestas de valor que atrajeran a los usuarios cansados de no contar con un servicio de calidad y oportuno. “Recuerdo cuando menos del 1% de los conductores tenían teléfonos inteligentes, lo cual era nuestra mayor barrera para crecer. Nuestras compañías gastaron recursos y tiempo para cambiar esta mentalidad y ayudar a los conductores a adquirir su primer smartphone. Hoy no solo han sido incluidos digitalmente casi 100.000 conductores en Colombia, sino que éstos han logrado incrementar sus ganancias por medio de estas aplicaciones”, concluye Salazar. La fusión, afirman los directivos, también les servirá para atraer a los fondos de inversiones que confían en su posicionamiento en el mercado y en las fortalezas de sus modelos de negocio.