Al son que les toquen bailan

3 Dic 2020

¡Qué siga la música, maestro!

“Visitar los estudios de grabación se volvió imposible y ni hablar de los conciertos en vivo, que quedaron paralizados”, recuerda Cristhian Salgado, director de Bombo Récords y productor musical, sobre los primeros días de la cuarentena.

Afortunadamente, reconoce el empresario, la tecnología fue clave para superar los meses de aislamiento y sacar adelante sus negocios como productora de música para artistas, cine documental y publicidad, así como el sello discográfico para los artistas propios Hendrix, Choibá y Pacífico Libre.

“Como muchos músicos tienen estudios propios, pudimos adelantar las producciones a distancia, de manera virtual, mientras que desde el estudio principal se mezclaba -afirma Salgado-. Durante el aislamiento, estuvimos haciendo canciones, componiendo y produciendo para cine, pero fue complicado el tema económico”.

Para sortear la ola fueron claves las convocatorias de estímulos para el sector cultural que abrieron entidades como el Ministerio de Cultura, la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Cali. En lo que va corrido de 2020, Bombo Records ha ganado cuatro de ellas, lo que le ha permitido obtener recursos para desarrollar proyectos.

Por ejemplo, el Ministerio de Cultura le otorgó la ‘Beca para la formalización de ideas de negocio de la música’, que consiste en un estímulo de $ 10 millones para producciones discográficas. “Como habíamos culminado el disco de Choibá, presentamos el máster y diseño de carátula y ganamos -dice Salgado-. El estímulo nos permitirá generar piezas de video y hacer promoción”.

Por el lado del cine y la publicidad tampoco se quedaron quietos. Estuvieron detrás de la producción vocal del documental “Sonic Forest”, en el que participan Bomba Estéreo y Nidia Góngora. También continuaron realizando producciones para publicidad, servicio que exportan a Estados Unidos y España.

En la actualidad, “vamos maniobrando la empresa. Debemos seguir produciendo música, no podemos parar”, sentencia Salgado, quien participó en el MEC 2020. Ya las bandas están retomando sus ensayos y la empresa continuará apostándole a los Bombo Live Show o conciertos virtuales con más de cuatro músicos en escena.

Con lo aprendido en esta etapa, ya planean cómo continuar en la ‘nueva normalidad’ o pospandemia: Internet seguirá siendo su mejor aliado para conectar a los artistas y facilitar la realización de las producciones, al tiempo que la empresa incursiona en la sincronización (cuando la música de los artistas se incluye en series o novelas), una de las metas a corto plazo. También están pensando en la contratación de estudios más grandes para grabaciones con mayor volumen de personas, de tal forma que se puedan cumplir los protocolos de bioseguridad en estos espacios.

“Me siento mejor ahora que al principio del año”

La diseñadora industrial Natalia Betancourt estaba más que lista para enfrentar los retos del comercio electrónico cuando se decretó la cuarentena pues ya llevaba un tiempo comercializando sus carteras de cuero marca Kusse, únicamente a través del canal digital. “Como mis costos de operación son bajos, el hecho de que disminuyeran las ventas no me afectó tanto”, afirma.

Reconoce que durante los primeros tres meses de la pandemia no vendió mucho, pero fue un tiempo de reflexión. “Mi preocupación no eran las ventas, sino cómo aportar valor a mis clientas en ese momento”. Y lo hizo con mensajes en redes en temas tan disímiles como la sexualidad o espiritualidad.

En ese tiempo, también reconsideró si debía o no lanzar su nueva colección, que estaba programada para marzo, justo cuando se inició la alerta sanitaria. Decidió lanzarse al agua pero cambió el modelo de negocio, produciendo bajo pedido para evitar llenarse de stock.

Las redes fueron su mejor vitrina, y resultaron tan efectivas que Vipop, el market place con sede en Hong Kong, la descubrió. La contactaron en mayo porque vieron en su propuesta lo que buscan alrededor del mundo: el sello de los diseñadores únicos. Así que le compraron algunas piezas y le dieron un espaldarazo a la empresa que, desde entonces, empezó a recuperar sus ventas y a evaluar otras alternativas de exportación.

Ahora, también despacha sus piezas en cuero a Estados Unidos. Para facilitar la logística, Betancourt se vinculó a un colectivo de marcas que les permite a sus miembros acceder a tarifas especiales para los envíos.

Con el panorama más claro y unas ventas que se han recuperado en un 80 %, la diseñadora ya esboza sus ideas de reactivación para 2021. “Quiero que Kusse sea percibida como una marca socialmente responsable y compartir con los clientes contenidos que les permitan consumir conscientemente mis carteras de cuero”, afirma.

Para ese propósito, se valdrá de las redes sociales y continuará trabajando con los artesanos que fabrican sus productos y que se han mantenido como sus aliados durante todo el proceso. “Me siento mejor ahora que al principio del año”, concluye Betancourt.