Protécnica Ingeniería le saca el jugo a la Magdalena River Nut

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Protécnica Ingeniería le saca el jugo a la Magdalena River Nut

16 Oct 2020

Hace tres años, una nuez llamó la atención de Guillermo Viecco, fundador y gerente general de Protécnica Ingeniería. Esta crece dentro de un caparazón al que la gente llama ‘olla de mono’, al igual que al árbol donde cuelgan, allá en el norte del país, en las tierras que baña el río Magdalena cuando va llegando al mar Caribe.

Aunque a la vista se le hizo parecida a la nuez del Brasil, rápidamente él y su equipo de trabajo le encontraron una gran diferencia: esas 8 y hasta 14 semillas que vienen dentro de un solo caparazón no son comestibles. Entonces la llamó nuez del río Magdalena (Magdalena river nut).

Curioso por conocer las propiedades y características y ver cómo se podían aprovechar estas nueces, pidió realizar varios estudios y encontraron, entre otras cosas, que de ellas se puede extraer un aceite extra virgen 100% natural, transparente y sin aroma, ideal para usar en productos de belleza. Ahí Viecco vio la oportunidad de hacer lo que quería hacía tiempo: desarrollar una línea de ingredientes 100% naturales con un componente de responsabilidad social corporativa.

“Vimos que podíamos ayudar a una comunidad y al mismo tiempo desarrollar un proyecto innovador, utilizando un producto único. La nuez tiene un contenido tan alto de selenio que resulta tóxico, por eso no se puede comer, pero con un pequeño proceso de transformación se puede obtener un producto único y utilizable. Con él podemos mejorar la calidad de vida de las personas, impactar el medio ambiente, en concreto a la biodiversidad de la cuenca baja del río Magdalena, y dar una imagen de Colombia positiva, de un país democrático, trabajador e íntegro. Las empresas tenemos la misión de hacer proyectos de responsabilidad social”, cuenta Guillermo Viecco, quien fundó su empresa hace 42 años, la cual está dedicada al desarrollo, producción, comercialización y exportación de especialidades químicas para distintas industrias como la de alimentos, belleza y cuidado personal entre otras.

Así nació Paradise Nut Oil-MagNutSe Sense, que de acuerdo con estudios especializados de laboratorio desarrollados por Derma Consult Concept Gmbh en Bonn, Alemania, contiene propiedades antienvejecimiento, humectantes y emolientes, debido a su alto contenido de ácidos grasos insaturados (omegas) superior al 70% y de vitamina E., y que solo está disponible en cantidades limitadas debido a su origen silvestre.

“Según esos estudios, este es un aceite antienvejecimiento 100% natural, que por sus propiedades penetra la capa transepidérmica y ayuda a retener la humedad de la piel, por lo que también actúa en el proceso de combatir las arrugas. Tiene propiedades hidratantes, emolientes, antioxidantes, regenera y reestructura y se puede usar para el cuidado facial, capilar y corporal”, explica Carolina Gamboa, gerente del Proyecto Magdalena River Nuts de Protécnica Ingeniería.

Precisamente por estas propiedades y beneficios, Paradise Nut Oil-MagNutSe Sense acaba de ganar el Green Ingredient Award 2020 en la categoría Gold, que se entrega en la feria in-cosmetics Global. “Esta feria es la autoridad mundial en ingredientes para la industria cosmética y el premio se otorga a un producto innovador, que tenga aplicaciones comprobadas en el mercado y que genere un impacto significativo al medio ambiente y la sostenibilidad de las comunidades involucradas”, cuenta Gamboa.

Y así es, porque las comunidades que habitan los valles que baña el río en los departamentos de Magdalena, Bolívar, Sucre y Córdoba se han organizado para recolectar las nueces y clasificarlas; luego son peladas por un grupo de mujeres cabeza de hogar en Santa Marta y posteriormente, son procesadas en la planta de Protécnica Ingeniería en el Valle del Cauca. Esto les ha permitido a estas comunidades tener una nueva fuente de ingresos para mejorar su calidad de vida.

“Con el ingreso de nuestras nueces, lo primero es comprar los útiles escolares de nuestros niños, los uniformes, zapatos, libros. Para cosas personales de nosotras también, nuestra vestimenta”, dice en un video de la compañía Elisena Terán, una de las 70 mujeres que se encargan de pelar las nueces con las herramientas que le dieron y enseñaron a usar.

Al mismo tiempo, este proyecto, que ganó la convocatoria de la Embajada de Suiza y Colombia + Competitiva en la línea de ingredientes naturales para la industria cosmética, también aporta a la conservación y protección de la cuenca del Magdalena, pues le ha hecho entender a la comunidad que hay que proteger estos árboles que antes talaban para sacar leña y que ahora aprovechan para sacar la nuez de manera sustentable.

Uso en la industria de alimentos

Al estudiar las propiedades de la nuez del río Magdalena se encontró que su mayor riqueza -única en el mundo- está en ser una fuente natural de selenio, un oligoelemento fundamental en la nutrición del ser humano.

Luego de varios procesos que se desarrollaron en la planta de producción de Protécnica Ingeniería en el Valle del Cauca, sacaron MagNutse Flour, un selenio 100% natural que es un poderoso antioxidante con múltiples aplicaciones en la industria de alimentos y nutraceútica para humanos y animales (premezclas vitamínicas, productos nutracéuticos, ingrediente para vitaminas, etc.).

Este proyecto tiene muchos aspectos de valor, no solo por los dos productos innovadores generados en el procesamiento de la nuez, el cuidado de ecosistema y su aporte social; sino también por la gestión del conocimiento que está dejando en la industria de belleza, cuidado personal, nutrición humana y animal, y en la academia, sectores con los que se están desarrollado trabajos de investigación.

“La Cámara de Comercio de Cali nos ha ayudado mucho con la divulgación del proyecto para impulsar el uso de ingredientes naturales entre los fabricantes de cosméticos y alimentos, principalmente en el Valle del Cauca, a través de los Cluster de Belleza y Macrosnacks y el Epicentro Cluster”, dice Rita García, Directora de Innovación de la empresa.

Así, en Protécnica Ingeniería seguirán trabajando por el bienestar de las comunidades de la zona baja del río Magdalena y el posicionamiento de los ingredientes naturales derivados de la biodiversidad colombiana en el mundo.