Salvavidas financiero para profesionales independientes

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Salvavidas financiero para profesionales independientes

17 jun 2020

Ingenieros, médicos de diferentes especialidades, abogados, contadores y en suma profesionales que también sienten con fuerza el efecto de la pandemia, han tenido que cerrar sus oficinas y consultorios debido al aislamiento. Sin poder ejercer su labor, su flujo de caja se ha visto afectado y algunos no han podido cumplir con sus obligaciones económicas.

Teniendo en cuenta esta realidad para las personas que ejercen profesiones liberales, entendidas como aquellas en las que predomina el ejercicio del intelecto, la Cámara de Comercio de Cali a través del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición (CCyA), les ofrece la posibilidad de conseguir acuerdos con sus acreedores a través del mecanismo de Insolvencia para Persona Natural no Comerciante.

Juliana Giraldo, directora del Centro de Conciliación, explica que desde 2012 la legislación colombiana contempla procedimientos para que estas personas puedan llegar a acuerdos con sus acreedores. Dada la coyuntura, se ampliaron los beneficios que ofrece este Centro con el fin de apoyar a quienes se encuentran en situación de insolvencia a causa, entre otros, de la crisis actual.

Uno de estos beneficios es una reducción en las tarifas hasta diciembre 31 de 2020. Para que una persona pueda acceder a este trámite de negociación de deudas debe encontrarse en cesación de pagos por más de 90 días con dos o más acreedores o ser objeto de dos o más procesos ejecutivos que superen el 50% del pasivo total a cargo. Por lo general, el pasivo mínimo para este procedimiento es de 40 salarios mínimos mensuales legales vigentes, aunque se ha dado trámite a solicitudes que registran cuantías inferiores.

El deudor, así mismo, debe relacionar la totalidad de sus acreedores para que sean incorporados al proceso independientemente de que se haya incumplido con sus pagos o no, debido a que el acuerdo que se logre debe ser universal o integral. Esta relación constituye la propuesta de pago del deudor de acuerdo con su situación financiera.

Si se cumplen estos requisitos, se puede hacer la solicitud ante el Centro de Conciliación autorizado en la ciudad o municipio de domicilio. Estos cuentan con un equipo de conciliadores y a cada uno se le asignan diferentes procesos. El conciliador, tras verificar que la solicitud está en orden, cita a la audiencia de negociación (que se mantendrá por medios virtuales hasta que la entidad retome labores presenciales) para poner a consideración de los acreedores la propuesta del deudor. Ellos pueden votar afirmativamente, negativamente o presentar objeciones.

De interés: Beneficios CCyA

“La norma dice que para que haya un acuerdo se requiere la votación de dos o más acreedores que representen más del 50% del pasivo total del deudor. En ese caso, el acuerdo queda en firme y aplica a todos los acreedores. Este es un beneficio relevante porque significa que no todos los acreedores deben estar de acuerdo”, afirma Giraldo.

En caso de que el deudor no obtenga esa mayoría que requiere para que el acuerdo sea aprobado, debe enfrentarse a una causal de liquidación de su patrimonio y a un proceso ante un juez que será quien determine las condiciones del pago de los pasivos a los acreedores, en orden de prelación según la ley, a partir de los activos liquidados.

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Cabe aclarar que una vez admitido el trámite de negociación en el Centro de Conciliación, no se pueden iniciar procesos ejecutivos en contra del deudor y los que están en curso deben suspenderse hasta que finalice el proceso. Desde que se recibe la solicitud hasta que se admite por parte del conciliador, tras revisar la documentación, puede pasar un poco más de una semana.

Igualmente, la directora del Centro de Conciliación aclara que en la solicitud cada deudor debe incluir todos sus pasivos. Entre ellos están desde la administración del edificio o los arrendamientos hasta los créditos de consumo. Igualmente, se incluyen las obligaciones pendientes que se tienen con los trabajadores pues estos también se consideran como deudores.

“En este último caso, el propósito no es discutir los derechos de los empleados, sino que se parte del hecho de la deuda que el empleador pueda tener con ellos. Al ser acreencias laborales también entran en el proceso. En ningún caso el acuerdo puede contemplar por ejemplo, el no pago de derechos adquiridos”, asegura Giraldo.

Así mismo, al realizar la solicitud es clave que los profesionales tengan claro que si en el pasado se acogieron a este trámite, lograron un acuerdo y lo cumplieron, deben esperar cinco años para iniciar otro trámite similar. Pero si en ese trámite anterior llegaron a la instancia de liquidación o incumplieron el acuerdo, tienen que esperar 10 años para volver a solicitar los beneficios de la insolvencia.


Datos de contacto:

Las solicitudes de insolvencia para persona natural no comerciante se deben enviar al correo solicitudesccya@ccc.org.co Las tarifas preferenciales estarán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2020.


Tarifas especiales para el trámite

Quienes tienen hasta cinco acreedores y un pasivo inferior a $150.000.000 deben pagar $1.500.000 más IVA.

Quienes tienen más de cinco acreedores y un pasivo inferior a $150.000.000 pagarían $2.500.000 más IVA.

Quienes tienen un pasivo superior a $150.000.000, independientemente del número de acreedores, la tarifa es de $3.500.000 más IVA. Esta promoción estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2020.