Un nuevo centro para Cali

Un nuevo centro para Cali

29 abr 2019

Una paradoja del explosivo crecimiento poblacional que vivieron las principales ciudades del mundo durante el Siglo XX fue el vaciamiento de muchos de sus centros. Este fenómeno se dio con particular intensidad en las urbes de Norteamérica, donde diversos factores económicos y culturales llevaron a las familias a perseguir el sueño de tener casa con patio en la tranquilidad campestre de los suburbios. El resultado fue un rápido deterioro de los centros, los cuales, una vez terminada la jornada laboral, se vaciaban de habitantes y se sumían en un ambiente de silencio y oscuridad fértil al deterioro.

Colombia, con las particularidades propias de un país en desarrollo, no fue la excepción a esta tendencia. El abandono de los centros por muchas familias contribuyó a la proliferación de ‘ollas’ en diversas ciudades del país. Al inhibir la habilitación de suelo para vivienda en los centros, esto también coadyuvó a la ‘expulsión’ de los hogares más pobres a terrenos de invasión o a zonas periféricas y municipios aledaños, lejanos a las fuentes de trabajo y donde la provisión de servicios públicos y sociales es mucho más costosa.

Afortunadamente, este fenómeno está en franca reversión en muchas ciudades del mundo, tanto por cambios culturales y económicos, como por los esfuerzos de las administraciones municipales para hacer de los centros lugares atractivos para vivir. En Colombia, el plan más ambicioso en este sentido es el de Cali. Desde el POT adoptado en 2000, cuya visión fue profundizada en la versión de 2014, el municipio ha definido una gran área del centro ampliado de la ciudad como de vocación para renovación urbana, buscando la redensificación con vivienda en altura, la habilitación de terrenos para usos mixtos y comerciales, y la expansión de la oferta de espacio público y equipamientos.

El proyecto más adelantado de esta estrategia es el de Ciudad Paraíso que comprende 23 hectáreas en la zona más deteriorada del centro de la ciudad. Este contempla la Estación Central del MIO, construida alrededor de un nuevo centro comercial, la nueva sede de la Fiscalía con edificios de oficinas y otros usos complementarios, cerca de 10.000 viviendas de interés social, ampliación de vías y renovación de redes, y más de 37.000 metros cuadrados de espacio público. Su impacto social, como el primer proyecto de renovación urbana que incorpora viviendas VIP en Colombia, será descomunal.

Este sueño de una nueva Cali, impulsado por una alianza entre la Alcaldía y un consorcio de 35 empresas privadas, ha enfrentado innumerables escollos, pero ya está a punto de ser realidad. Fruto de un muy arduo trabajo, se han adquirido 320 de los 650 predios que componen las primeras tres etapas, y ya hay 6 manzanas completamente habilitadas y 5 más en consolidación. También se han adjudicado los primeros contratos de urbanismo y de reposición de redes, y el centro comercial con la Estación Central del MIO está en proceso de licenciamiento.

El primer proyecto de 700 viviendas iba a ser lanzado este mes hasta que salió un fallo judicial, en favor del Ministerio de Defensa, imponiendo fuertes restricciones a la construcción en altura en gran parte de Cali por la presencia en la ciudad de la Base Aérea Marco Fidel Suárez. Resulta imperativo que el Gobierno Nacional y la Alcaldía busquen alternativas que compatibilicen las necesidades de seguridad con el desarrollo urbanístico de la ciudad. De lo contrario, no solo habrá una enorme afectación al empleo y la actividad económica, sino a la posibilidad de acceso para miles de familias a viviendas asequibles, dignas y bien ubicadas.

Escrito para Elpaís.com.co

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